EMILIO BARRANTES: UN MAESTRO INTEMPORAL

Nació el 26 de octubre de 1903 en la ciudad de Cajamarca. Otro orgullo de la intelectualidad surgida de las canteras sanmarquinas. Durante su carrera pedagógica asumió labores administrativas y también fue maestro de aula. Como docente, ejerció en el Colegio Santa Isabel de Huancayo en el curso de Historia del Perú. Entre las labores administrativas que se le encomendaron destacan la Jefatura de la sección pedagógica de educación secundaria en el Ministerio de Educación, la Jefatura del departamento de prácticas docentes en la UNMSM y el Decanato de la facultad de educación durante dos periodos en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Quizá el cargo que más habla de la fuerza de su pensamiento educativo fue el que, en 1969, le confirió el Ministerio de Educación Pública cuando lo eligió Presidente de la Comisión de Reforma de la Educación.
La pedagogía peruana ha tenido grandes maestros que han teorizado sobre el fenómeno educativo, sobre la didáctica y sobre la ciencia y arte de enseñar. Es un reto del magisterio peruano fortalecer la tradición pedagógica peruana bebiendo de sus fuentes. En tal derrotero, Emilio Barrantes es un magistral pedagogo que enfatizaba la relación entre la escuela, el hogar y la comunidad; la importancia de lo cognitivo y lo afectivo y nos alerta de los peligros de privilegiar lo cognitivo sobre lo afectivo. Emilio Barrantes consideraba que los valores eran la clave para afrontar las realidades cambiantes y adversas y decía que formar en valores era la primera función de la escuela.
Emilio Barrantes alcanzó una vida longeva. Falleció a fines de 2007 habiendo cumplido 103 años. Tuvo un magisterio de décadas y, sin embargo, muchas de sus ideas apenas si son descubiertas en esta urgencia que tenemos todos por hacer que la educación peruana deje de ser un proceso de oportunidades, tiempo y vida perdida. Leer a Emilio Barrantes es urgente; pero más urgente es empezar a cumplir sus preceptos.

