Roberto Gómez Bolaños cumple 79 años
Hoy 21 de febrero el entrañable genio de la comicidad mundial, Chespirito, cumple años. Mi niñez se marchaba cuando empezó a
sonar el programa boom de la televisión latinoamericana, El Chavo del ocho, mi adultez llegó, vi llegar nuevos niños que descubrían la risa en simples, ingeniosos y, no pocas veces, profundos diálogos de los personajes que encarnaba Chespirito y su compañía. Mi maternidad fue tardía. Mi hijo, por sí mismo, redescubrió la ternura, conflictos y sencillas trastadas de la vecindad. Ha reído mucho con los personajes del Chavo y con los dos libros que ha escrito Roberto Gómez Bolaños. Ahora está dejando la niñez, pero mantiene la fidelidad a esa maravillosa pandilla de arquetipos nobles de un mundo que desaparece más pronto que las tortillas de jamón en la boca del Chavo.
Les transcribo un fragmento de "Sin querer queriendo" las memorias de Gómez Bolaños. Una verdadera delicia para los fans:
"Diez u once años después recibí otra llamada telefónica. En esta ocasión yo estaba en mi casa, cuando me dijo Florinda:
- Te hablan por teléfono.
- ¿Quién?- pregunté
- ¡Maradona! respondió Florinda con la más amplia de sus sonrisas.
¡Efectivamente! Era el mismísimo Diego Armando Maradona, el otro genio mundial del fútbol, quien me hablaba simplemente para saludarme, aprovechando que estaba de pasada en la Ciudad de México. Había venido para estar en un partido del equipo de sus amores (Boca Juniors) contra el mío (América), aunque, por desgracia, no había llegado a tiempo para acudir al Estadio Azteca, escenario del encuentro. Maradona venía de Cuba, donde había estado sujeto a un tratamiento médico, y lo que me dijo, lo cito de memoria, no pudo haber sido más halagador.
- Vos tenés que saber que sos mi ídolo, Que no me pierdo uno solo de tus programas. Que a Cuba llevé un buen número de esos programas, grabados en vídeo, y que verlos era la mejor medicina que he tenido para combatir mis estados de depresión. Que Dios te bendiga a vos y a los tuyos.
Gracias, Diego Armando. Gracias por lo que me dices y, por supuesto, gracias por los momentos en que tu maestría futbolística me colmó de placer y emoción. Que Dios te bendiga a ti y a todos los tuyos".
- Deja tu comentario (11)

